La detención domiciliaria en Perú: una alternativa a la prisión preventiva | Enterarse

La detención domiciliaria en Perú: una alternativa a la prisión preventiva

2019/09/20 11:00

Por: Enterarse

Equipo de investigación

Reuters

La detención domiciliaria, llamada en otros países “arresto domiciliario”, es una figura de la que actualmente se habla mucho, especialmente debido a los casos de corrupción que han salido a la luz en el Perú y otros países de Latinoamérica. A continuación, te explicamos cómo funciona esta medida en el país.

¿Qué es la detención domiciliaria?

La detención domiciliaria es una medida cautelar. ¿Qué es una medida cautelar? Es una medida dictada por un juez para resguardar un proceso judicial. En este caso, se trata de una medida cautelar penal, por lo que se impone a alguien que está siendo procesado por la supuesta comisión de uno o más delitos, es decir, alguien que aún no ha sido sentenciado. Por ello, en el Perú nadie es “sentenciado a arresto domiciliario”, porque esta figura legal no es una sanción, sino una privación temporal de la libertad personal.

¿En qué consiste y cuánto dura?

Como su nombre lo dice, esta medida consiste en ordenar judicialmente al imputado, es decir, al acusado de un delito, a permanecer en su domicilio o en otro que el juez designe por un tiempo determinado durante el proceso penal.

¿Cuál es la duración de esta medida? En el Perú, la detención domiciliaria tiene los mismos plazos de la prisión preventiva: nueve meses, en casos ordinarios; 18, en casos considerablemente complejos; y 36, en casos de crimen organizado.

Si se vencen estos plazos sin que el juez haya dictado una sentencia, se debe ordenar la liberación inmediata del imputado, al margen de la continuación del proceso. Esta liberación puede ser por pedido del procesado o de oficio, es decir, por iniciativa propia del juez.

¿En qué casos se aplica?

La detención domiciliaria se aplica en cuatro casos específicos. De acuerdo con el Nuevo Código Procesal Penal, esta figura se impone cuando, pese a corresponder la prisión preventiva, la persona imputada:

  1. Es mayor de 65 años,
  2. Adolece de una enfermedad grave o incurable,
  3. Sufre grave incapacidad física permanente que afecta su capacidad de desplazamiento,
  4. Es una madre gestante.

A pesar de que se trata de una alternativa a la prisión preventiva, a diferencia de esta, el tiempo de detención domiciliaria no se suma para el cómputo de la pena que eventualmente pueda imponerse al imputado.

Así, a la pena privativa de la libertad en un centro penitenciario, no se le descuenta el tiempo que el sentenciado pasó bajo detención domiciliaria durante el proceso, lo cual puede ser inconveniente para el imputado que vaya finalmente preso.

La detención domiciliaria debe cumplirse bajo custodia policial o de una institución ―pública o privada― o de un tercera persona designada para tal efecto. Asimismo, puede se puede disponer la vigilancia electrónica personal y la imposición de límites o prohibiciones a la comunicación con diversas personas.

¿Quién garantiza su cumplimiento?

Corresponde al Ministerio Público y a la Policía Nacional del Perú garantizar el cumplimiento de esta medida coercitiva. Asimismo, en caso de desaparecer los motivos que la justificaron, el juez dispondrá la inmediata prisión preventiva del imputado, previo informe pericial. Por ejemplo, si una mujer tiene detención domiciliaria por estar embarazada y deja de estarlo, se requerirá un informe que lo pruebe.

¿Dónde está regulada la detención domiciliaria?

Esta figura se encuentra regulada en el artículo 290 del Nuevo Código Procesal Penal (NCPP) del 2004, el cual es vigente en 31 de los 34 distritos judiciales del país, siendo la excepción Lima centro, Lima Sur y Lima Este, jurisdicciones en las que el NCPP se encuentra en proceso de implementación. Asimismo, el NCPP es aplicable en todo el Perú para delitos relacionados con crimen organizado.

“Artículo 290 Detención domiciliaria.-

1) Se impondrá detención domiciliaria cuando, pese a corresponder prisión preventiva, el imputado:

a) Es mayor de 65 años de edad;
b) Adolece de una enfermedad grave o incurable;
c)-Sufre-grave-incapacidad-física-permanente-que-afecte sensiblemente su capacidad de desplazamiento;
d) Es una madre gestante.

2) En todos los motivos previstos en el numeral anterior, la medida de detención domiciliaria está condicionada a que el peligro de fuga o de obstaculización pueda evitarse razonablemente con su imposición.
3) La detención domiciliaria debe cumplirse en el domicilio del imputado o en otro que el Juez designe y sea adecuado a esos efectos, bajo custodia de la autoridad policial o de una institución -pública o privada- o de tercera persona designada para tal efecto.
4) También podrá disponerse la detención domiciliaria del imputado bajo la utilización de la vigilancia electrónica personal, de conformidad a la ley de la materia y su reglamento.
5) Cuando sea necesario, se impondrá límites o prohibiciones a la facultad del imputado de comunicarse con personas diversas de aquellas que habitan con él o que lo asisten.
6) El control de la observancia de las obligaciones impuestas corresponde al Ministerio Público y a la autoridad policial. Se podrá acumular a la detención domiciliaria una caución.
7) El plazo de duración de detención domiciliaria es el mismo que el fijado para la prisión preventiva. Rige, en lo pertinente, lo dispuesto en los artículos 273 al 277.
8) Si desaparecen los motivos de detención domiciliaria establecidos en los literales b) al d) del numeral 1), el Juez -previo informe pericial- dispondrá la inmediata prisión preventiva del imputado.”

Con respecto a los distrito judiciales de Lima centro, Lima Sur y Lima Este, la detención domiciliaria aún está regulada por el artículo 143 del Código Procesal Penal (CPP) de 1991, el cual señala:

“Artículo 143.- Mandato de comparecencia

Se dictará mandato de comparecencia cuando no corresponda la medida de detención. También podrá imponerse comparecencia con la restricción prevista en el inciso 1), tratándose de imputados mayores de 65 años que adolezcan de una enfermedad grave o de incapacidad física permanente que afecte sensiblemente su capacidad de desplazamiento, siempre que el peligro de fuga o de perturbación de la actividad probatoria pueda evitarse razonablemente. El juez podrá imponer algunas de las alternativas siguientes:

1. La detención domiciliaria del inculpado, en su propio domicilio o en custodia de otra persona, de la autoridad policial o sin ella, impartiéndose las órdenes necesarias. (...)”

A diferencia del Nuevo Código Procesal Penal, en donde la detención domiciliaria es independiente a la comparecencia, en el Código Procesal Penal de 1991 la detención domiciliaria está incluida como una forma de comparecencia. Es decir, aplica como posible medida cautelar para aquellos a los que no se requiera imponer una prisión preventiva, pero sí otro tipo de medida restrictiva (el juez puede imponer otras medidas cautelares además del arresto domiciliario como la prohibición de comunicarse con personas determinadas, la obligación de no ausentarse de una localidad, la prohibición de aproximarse a personas específicas, entre otras).

El arresto domiciliario en Latinoamérica

El arresto domiciliario, o detención domiciliaria, es una figura jurídica incluida en la legislación de la mayoría de países latinoamericanos. Del análisis del arresto domiciliario en Chile, Colombia, Argentina, Uruguay, Brasil y Panamá, tenemos que, al igual que en el caso peruano, Chile admite esta figura únicamente como una medida cautelar (es decir, antes de una sentencia condenatoria), mientras que el resto, además de incluir en su legislación esta figura como una medida cautelar, también la tiene como una forma de condena. Veamos esto de manera más detallada.

En Chile, la detención domiciliaria figura en el artículo del Código Procesal Penal correspondiente a las medidas cautelares personales, particularmente en el literal a) del artículo 155. Al igual que en el caso peruano, la detención domiciliaria chilena, “privación de la libertad … en su casa”, constituye una alternativa a la prisión preventiva.

En Colombia, los artículos 38, 38B, 38C, 38D, 38E y 68 del Código Penal consignan la prisión preventiva como una figura sustitutiva de la prisión. Asimismo, en el artículo 314 del Código de Procedimiento Penal, está regulada como sustitutiva de la detención preventiva.

En Argentina, el artículo 10 del Código Penal contempla el arresto domiciliario como una pena, mientras que el literal J) del artículo 210 de su Código Procesal Penal Federal incluye el “arresto en su propio domicilio” como una medida de coerción destinada a evitar el entorpecimiento de la investigación. Por otra parte, el artículo 32 de la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad-Ley 24.660 señala los casos en los que se puede aplicar esta medida como pena. La Ley 24.660, asimismo, establece precisiones con respecto a esta figura en sus artículos 11, 33, 34, 55 y 56.

En Brasil, el arresto domiciliario es una pena consignada en el inciso IV) del artículo 146b y en el inciso VI) del artículo 146c de la Ley de Ejecución Penal. Por otra parte, el artículo 317 del Código Procesal Penal define el arresto domiciliario como la reclusión del acusado en su residencia, es decir, como una medida cautelar.

En Uruguay el literal i) del artículo 221 del nuevo Código Procesal Penal establece el arresto domiciliario entre las medidas de coerción aplicables a los procesados. Por su parte, el artículo 8 de la Ley 19.446 - Régimen de Libertad Anticipada y Penas Sustitutivas a la Privación de Libertad señala que la obligación de mantenerse en el domicilio como una forma de pena alternativa al encarcelamiento en un centro penitenciario.

En Panamá, la prisión domiciliaria está en el artículo 50 del Código Penal como una pena sustitutiva junto al trabajo comunitario. Por otro lado, los artículos 63 y 64 definen la prisión domiciliaria, mientras que los artículos 108 y 109 señalan a quiénes se les puede aplicar este tipo de sanción. Por otra parte, el numeral 8 del artículo 224 del Código Procesal Penal establece la obligación de mantenerse “en el propio hogar o en el de otra persona” como una medida cautelar personal.

Resumen:

- En el Perú, la detención domiciliaria es una medida cautelar alternativa a la prisión preventiva.

- La detención domiciliaria consiste en ordenar judicialmente al acusado de un delito a permanecer en su domicilio o en otro por un tiempo determinado durante el proceso penal.

- Esta medida cautelar se aplica cuando el imputado es mayor de 65 años, adolece de una enfermedad grave o incurable, sufre grave incapacidad física permanente que afecte su capacidad de desplazamiento o es una madre gestante.

- Esta figura está regulada en el artículo 290 del NCPP y en el 143 del CPP.
Los plazos de detención domiciliaria son los mismos que los aplicables a la prisión preventiva.

- Al igual que el Perú, Chile es otro país en donde la detención domiciliaria sólo funciona como medida cautelar.

- A diferencia de Perú y Chile, países como Colombia, Argentina, Brasil, Uruguay y Panamá prescriben la detención domiciliaria como medida cautelar y también como condena penal.

Por: Enterarse

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